Cómo despertar al niño
Un buen sueño y un buen despertar son importantes para asegurar al niño un día tranquilo.
Despertarse por la mañana es difícil para casi todos los niños. Los motivos pueden ser: un poco más de televisión de la cuenta la noche anterior, un poco de juego con papá o con el hermanito antes de dormir... y menos horas de sueño para disfrutar. Y, para mamá, que tiene que ir al trabajo corriendo después de dejar al pequeño en la guardería, los minutos son contados y no hay tiempo para convencer al niño de que se levante. Sin embargo, regañar al niño o recurrir a malos modos no conduce a nada, e incluso puede empeorar la situación. Los niños, debido a un factor fisiológico, emplean más tiempo para pasar del sueño a la realidad y, en consecuencia, siempre necesitan mimos y serenidad. Veamos, pues, cómo actuar, desde los hábitos nocturnos hasta los pequeños trucos para despertarle.
Un despertar tranquilo
Si el niño ha dormido tranquilo, será más fácil despertarle. Sin embargo, en algunos casos, esto no es suficiente para empezar bien el día, y el "tiempo de reacción" sigue siendo largo.
• Es un error conceder al niño 10 minutos más de sueño cuando no se quiere despertar, ya que se caería en el error de tener que ir luego más deprisa para hacer las cosas, empeorando la situación.
• También están prohibidos los modos bruscos, así que nunca hay que encender la luz de golpe, ni levantar las sábanas ni mucho menos llamarle a gritos.
• La mejor forma de despertar al pequeño es la de acariciarle suavemente, susurrándole palabras dulces. El niño necesita sentir el contacto con su mamá (o con su papá) y, sobre todo, necesita sentir seguridad al despertar.
• Una vez ha abierto los ojos, puede ser útil recurrir a un pequeño truco para ayudarle a levantarse: por ejemplo, le puedes recordar que le espera algún juego o algún amigo nuevo, decirle que va a disfrutar de un delicioso desayuno con sus cereales preferidos o prometerle que jugarás con él cuando vuelvas del trabajo.
• Si, a pesar de esto, el niño se muestra reacio a levantarse, puedes recurrir a la técnica de la "contención", que consiste en mimarle y cogerle en brazos de forma envolvente, con el fin de relajarle y transmitirle el buen humor que necesita.
Los rituales de las buenas noches
Para despertarse bien, es importante dormir bien. Puedes adoptar algunas precauciones desde la noche anterior, para hacer que el sueño del niño sea más tranquilo y, por lo tanto, se encuentre más relajado al despertar.
Hay algo que conviene no olvidar nunca: la televisión estimula la psique del pequeño y le provoca excitación, independientemente del programa emitido. Además, ciertos espectáculos le pueden impresionar especialmente y repercutir negativamente en su sueño. En consecuencia, es mejor evitar la televisión inmediatamente antes de ir a dormir y optar por un bonito cuento o por un juego tranquilo.
Los niños adoranlos rituales que se repiten todas las noches, porque les tranquilizan y les dan confianza. Por lo tanto, es muy recomendable que todas las noches, antes de irse a dormir, el niño se lave con su mamá, se ponga el pijama, se lave los dientes, dé el besito de buenas noches a todos (incluidos sus muñecos) y se meta en la cama para escuchar un cuento o para explicar las anécdotas del día.

