La casa como un juego
En el balcón: juegos al aire libre
No es necesario vivir en la montaña para tener un lugar donde el niño pueda jugar al aire libre. Bastará con un simple balcón. El pequeño se siente fascinado por este lugar de la casa, pues puede jugar libremente con materiales inusuales, como la tierra o el agua.
Es suficiente un espacio pequeño, pero bien protegido, para desatar la fantasía y las ganas de conocimiento del niño. Bajo la atenta mirada de la mamá o el papá, el pequeño puede aprender a plantar semillas y ver cómo se transforman en bonitas plantas, o construir pequeños nidos de cartón para cobijar a los pajaritos. Lo importante es dejar que el niño libere su fantasía y, por supuesto, asegurarse de que el balcón sea un lugar completamente seguro para el pequeño emprendedor.
Plantar una semilla
Para que el niño aprenda las estaciones del año y conozca, además, la influencia del clima sobre las plantas, puedes enseñarle a plantar una semilla. Son ideales las lentejas, que no florecen, pero que empiezan a despuntar en unos tres días. El pequeño podrá observar cómo la planta se va nutriendo del agua de la tierra y cómo, poco a poco, van surgiendo los primeros brotes.
El pluviómetro
Puedes construir un medidor de lluvia con una botella de plástico seccionada por la mitad, sobre la que marcarás, con la ayuda de una regla, una escala milimétrica vertical. Si dejas este recipiente en el balcón, expuesto a la lluvia y a la nieve, podrás conocer el nivel de agua pluvial.
La veleta
Sobre la tapa de una caja, dibuja los cuatro puntos cardinales. Coge un cartón, recorta una bandera triangular, pégala a un palito o bastoncillo e introdúcelo en el centro de la tapa. En la bandera, se puede fijar un lápiz, de manera que marque un trazo sobre la tapa. Este instrumento debe colocarse en una zona expuesta al viento, orientado según los puntos cardinales. El aire moverá la bandera y, también, el lápiz, que registrará todos los movimientos. De esta forma, el niño podrá controlar las direcciones del viento.
• La casa como un juego
• En el baño: juegos con el agua
• La cocina: un laboratorio de juegos
• Su habitación: fantasía y descanso
Es suficiente un espacio pequeño, pero bien protegido, para desatar la fantasía y las ganas de conocimiento del niño. Bajo la atenta mirada de la mamá o el papá, el pequeño puede aprender a plantar semillas y ver cómo se transforman en bonitas plantas, o construir pequeños nidos de cartón para cobijar a los pajaritos. Lo importante es dejar que el niño libere su fantasía y, por supuesto, asegurarse de que el balcón sea un lugar completamente seguro para el pequeño emprendedor.
Plantar una semilla
Para que el niño aprenda las estaciones del año y conozca, además, la influencia del clima sobre las plantas, puedes enseñarle a plantar una semilla. Son ideales las lentejas, que no florecen, pero que empiezan a despuntar en unos tres días. El pequeño podrá observar cómo la planta se va nutriendo del agua de la tierra y cómo, poco a poco, van surgiendo los primeros brotes.
El pluviómetro
Puedes construir un medidor de lluvia con una botella de plástico seccionada por la mitad, sobre la que marcarás, con la ayuda de una regla, una escala milimétrica vertical. Si dejas este recipiente en el balcón, expuesto a la lluvia y a la nieve, podrás conocer el nivel de agua pluvial.
La veleta
Sobre la tapa de una caja, dibuja los cuatro puntos cardinales. Coge un cartón, recorta una bandera triangular, pégala a un palito o bastoncillo e introdúcelo en el centro de la tapa. En la bandera, se puede fijar un lápiz, de manera que marque un trazo sobre la tapa. Este instrumento debe colocarse en una zona expuesta al viento, orientado según los puntos cardinales. El aire moverá la bandera y, también, el lápiz, que registrará todos los movimientos. De esta forma, el niño podrá controlar las direcciones del viento.
Nicolás![]() | David![]() | María Pérez Chacón![]() | Samuel Contreras![]() |
Álvaro, 2 años![]() | Santiago![]() | Jade, 2 años![]() | Ricardo Xavier 21 meses ![]() |
• La casa como un juego
• En el baño: juegos con el agua
• La cocina: un laboratorio de juegos
• Su habitación: fantasía y descanso









