Juego y orinal
Jugando con el orinal, dice adiós al pañal.
Para habituar al bebé a usar el orinal, es necesario que este objeto le sea familiar. Para ello, es aconsejable adquirirlo mucho tiempo antes de su utilización y tenerlo en la habitación del niño, entre sus juguetes favoritos. El pequeño debe sentirse libre de jugar con él y utilizarlo: sólo así aprenderá a conocerlo y no se asustará frente a la novedad cuando deba usarlo. La función lúdica del orinal debe continuar también cuando el bebé lo utilice de verdad. Es importante no dejar al niño solo en el baño la primera vez que lo use. Se le puede hacer compañía contándole una historia, animándolo y premiando los resultados obtenidos. Lo importante es que el hecho de hacer las necesidades sea percibido por el niño como algo natural, no como una cosa desagradable, de la que avergonzarse. Para justificar al pequeño el hecho de que sus necesidades se tiran por el inodoro, se le puede contar que emprenden un viaje para llegar al mar, inspirándose en cuentos como, por ejemplo, el de Pinocho, que fue al mar en busca de una ballena, u otros.

