Los beneficios de la toma nocturna
¿Cuántas tetadas son necesarias?
Durante los primeros meses de vida, un niño puede despertarse cada tres horas. Esto significa que, en las siete u ocho horas reservadas al sueño, el bebé puede realizar un mínimo de una y un máximo de tres tomas.
A medida que el niño va creciendo, el número de tetadas se reduce, ya que es muy posible que se prolongue el intervalo de tiempo transcurrido entre una y otra.
En los dos primeros meses, el pequeño deberá comer un número determinado de veces durante la noche. Además, puede ocurrir que algunos niños que dejaron de pedir la toma nocturna vuelvan a solicitarla. Esto se debe a los denominados "brotes de crecimiento", que suelen producirse alrededor del segundo y cuarto mes. En este período, aumenta la necesidad de leche del pequeño, con lo que es necesario incrementar el número de comidas.
Algunas mamás vuelven a la toma nocturna cuando creen que su hijo queda insatisfecho con las tetadas realizadas durante el día. Esta estrategia resulta muy útil para conseguir un rápido aumento en la producción de leche y satisfacer, así, el apetito de su bebé.
¿Y qué ocurre cuando el niño no se despierta para comer? Hay niños que duermen como angelitos durante toda la noche, por lo que se saltan esta toma. Si éste es el caso de tu hijo, no debes preocuparte. Tan sólo debes controlar que la cantidad diaria de orina y el aumento de peso semanal sean normales. Por ejemplo, si el niño suele mojar entre seis u ocho pañales cada día, se considera que todo va como es debido. Pero si hace pipí menos veces y su orina es muy concentrada, significa que no come lo suficiente. En cuanto al peso, después de la segunda semana de vida, el bebé debe aumentar, por lo menos, 500 gramos al mes, es decir, unos 125 gramos por semana.
• ¿Por qué es tan importante?
• Cuándo y cómo espaciar las tomas
A medida que el niño va creciendo, el número de tetadas se reduce, ya que es muy posible que se prolongue el intervalo de tiempo transcurrido entre una y otra.
En los dos primeros meses, el pequeño deberá comer un número determinado de veces durante la noche. Además, puede ocurrir que algunos niños que dejaron de pedir la toma nocturna vuelvan a solicitarla. Esto se debe a los denominados "brotes de crecimiento", que suelen producirse alrededor del segundo y cuarto mes. En este período, aumenta la necesidad de leche del pequeño, con lo que es necesario incrementar el número de comidas.
Algunas mamás vuelven a la toma nocturna cuando creen que su hijo queda insatisfecho con las tetadas realizadas durante el día. Esta estrategia resulta muy útil para conseguir un rápido aumento en la producción de leche y satisfacer, así, el apetito de su bebé.
¿Y qué ocurre cuando el niño no se despierta para comer? Hay niños que duermen como angelitos durante toda la noche, por lo que se saltan esta toma. Si éste es el caso de tu hijo, no debes preocuparte. Tan sólo debes controlar que la cantidad diaria de orina y el aumento de peso semanal sean normales. Por ejemplo, si el niño suele mojar entre seis u ocho pañales cada día, se considera que todo va como es debido. Pero si hace pipí menos veces y su orina es muy concentrada, significa que no come lo suficiente. En cuanto al peso, después de la segunda semana de vida, el bebé debe aumentar, por lo menos, 500 gramos al mes, es decir, unos 125 gramos por semana.
• ¿Por qué es tan importante?
• Cuándo y cómo espaciar las tomas

