¿Qué apetito tiene tu bebé?
El niño tranquilo
Al principio, duerme mucho tiempo, incluso 15 horas diarias, y lloriquea de dos a tres horas. Presta bastante atención al ambiente que le rodea, pero sin que le distraigan los posibles elementos perturbadores (ruidos repentinos, calor o frío, etc.). Muy pronto se estabiliza su número más o menos constante de tetadas.
• Es normal que durante los primeros días duerma mucho y no tiene sentido despertarle para que coma. Más adelante, tiende a estabilizarse a unas 6-8 tetadas (y, en algunos casos, hasta diez) al día.
• Aunque sea un niño de costumbres muy marcadas, la madre no debe ser demasiado rígida. Su apetito puede variar de un día a otro, y es absurdo asustarse porque a veces tome menos leche o pida tetadas más prolongadas y seguidas.
• Es muy importante observar al niño y esforzarse en ayudarle con elasticidad, porque solamente así podrá modificarse la cantidad y calidad de la leche de acuerdo con sus exigencias. En verano, por ejemplo, es normal que tome más leche porque tiene más sed.
• Del segundo al cuarto mes de vida, momento que corresponde a la delicada fase de la "calibración", la madre debe prestarle una mayor atención. ¿Qué significa "calibración"? Significa que el niño ya consigue saber la cantidad de leche que necesita.
• Cuando se tema que las relaciones de leche habituales no son suficientes y el niño tiene más hambre, es muy importante adaptarse a sus nuevas necesidades, alargando o aumentando las tetadas.
• Pasados los cuatro primeros meses, también el niño ya está más preparado para adaptarse a los distintos ritmos de la vida materna y puede irse acostumbrando paulatinamente a tomar cinco tetadas diarias.
• El niño perezoso
• El niño activo
• Reglas para una tetada perfecta
• Sabías que...
• Es normal que durante los primeros días duerma mucho y no tiene sentido despertarle para que coma. Más adelante, tiende a estabilizarse a unas 6-8 tetadas (y, en algunos casos, hasta diez) al día.
• Aunque sea un niño de costumbres muy marcadas, la madre no debe ser demasiado rígida. Su apetito puede variar de un día a otro, y es absurdo asustarse porque a veces tome menos leche o pida tetadas más prolongadas y seguidas.
• Es muy importante observar al niño y esforzarse en ayudarle con elasticidad, porque solamente así podrá modificarse la cantidad y calidad de la leche de acuerdo con sus exigencias. En verano, por ejemplo, es normal que tome más leche porque tiene más sed.
• Del segundo al cuarto mes de vida, momento que corresponde a la delicada fase de la "calibración", la madre debe prestarle una mayor atención. ¿Qué significa "calibración"? Significa que el niño ya consigue saber la cantidad de leche que necesita.
• Cuando se tema que las relaciones de leche habituales no son suficientes y el niño tiene más hambre, es muy importante adaptarse a sus nuevas necesidades, alargando o aumentando las tetadas.
• Pasados los cuatro primeros meses, también el niño ya está más preparado para adaptarse a los distintos ritmos de la vida materna y puede irse acostumbrando paulatinamente a tomar cinco tetadas diarias.
• El niño perezoso
• El niño activo
• Reglas para una tetada perfecta
• Sabías que...

