Anillo mensual
Las preguntas más frecuentes
¿Se puede utilizar después del parto y durante la lactancia?
• Se puede utilizar después de las cuatro semanas posteriores al parto, excepto en los casos en los que determinadas situaciones locales requieran más tiempo de curación que las fisiológicas (por ejemplo, laceraciones en la vagina o en el cuello del útero).
• En cambio, está desaconsejada su utilización durante la lactancia. Los estrógenos liberados pueden reducir la cantidad de leche materna y modificar su composición.
¿Qué sucede si se olvida ponerse el anillo?
• La eficacia contraceptiva se puede reducir si no se respetan las reglas de uso. Si, al cabo de siete días de intervalo (cuando todavía se está protegida) se olvida la introducción del nuevo anillo, será necesario colocarlo en cuanto sea posible y usar un preservativo durante una semana. En caso contrario, existe la posibilidad de quedarse embarazada.
¿Durante cuánto tiempo está asegurada su eficacia?
• La eficacia contraceptiva de un anillo se puede conservar, como máximo, durante una semana más de las tres habituales, si bien no es conveniente confiar en esta posibilidad. Si el anillo permanece introducido durante un período superior a cuatro semanas, su eficacia contraceptiva se puede reducir y resulta necesario excluir la posibilidad de un embarazo antes de introducir un nuevo anillo.
¿Y qué sucede si no se extrae?
• No existen estudios al respecto, dado que se trata de una eventualidad realmente improbable. En cualquier caso, las características del anillo anticonceptivo (superficie lisa y no absorbente, poco adecuada para la colonización por parte de bacterias) permiten excluir el riesgo de sufrir el temible síndrome de "shock" tóxico, grave complicación que se presenta en algunos casos de permanencia prolongada de cuerpos extraños (tampones y, más raramente, diafragmas) en el canal vaginal. El anillo está constituido de etileno vinilacetato, material hipoalergénico, biocompatible, que ya se utiliza ampliamente en el campo médico.
¿Se puede expulsar involuntariamente el anillo?
• Es muy difícil. La vagina está rodeada por franjas musculares y la mucosa está formada por una serie de rugosidades. Esto hace que el anillo permanezca en su sitio espontáneamente, sin contar con que su flexibilidad le permite adaptarse a la pared vaginal.
• Durante los estudios clínicos, únicamente el dos por ciento de las mujeres refirió episodios de expulsión espontánea. En cualquier caso, si se llegase a expulsar el anillo, se puede introducir uno nuevo inmediatamente. Si permanece fuera de la vagina durante más de tres horas, su eficacia contraceptiva puede reducirse. La mujer debe volver a introducir el anillo en cuanto se acuerde de hacerlo, y también debe utilizar un método de barrera durante los primeros siete días.
¿Existen contraindicaciones?
• Las contraindicaciones son las mismas que en el caso de la píldora. No pueden utilizar este método las mujeres que padecen hipertensión arterial, cardiopatía isquémica, patologías trombo-embólicas, diabetes con complicaciones vasculares y cefaleas graves.
• También están excluidas las mujeres que han sufrido enfermedades hepáticas y las fumadoras, sobre todo a partir de los 35 años. La obesidad también constituye una contraindicación.
• ¿Por qué es diferente?
• ¿Cómo se usa?
• Se puede utilizar después de las cuatro semanas posteriores al parto, excepto en los casos en los que determinadas situaciones locales requieran más tiempo de curación que las fisiológicas (por ejemplo, laceraciones en la vagina o en el cuello del útero).
• En cambio, está desaconsejada su utilización durante la lactancia. Los estrógenos liberados pueden reducir la cantidad de leche materna y modificar su composición.
¿Qué sucede si se olvida ponerse el anillo?
• La eficacia contraceptiva se puede reducir si no se respetan las reglas de uso. Si, al cabo de siete días de intervalo (cuando todavía se está protegida) se olvida la introducción del nuevo anillo, será necesario colocarlo en cuanto sea posible y usar un preservativo durante una semana. En caso contrario, existe la posibilidad de quedarse embarazada.
¿Durante cuánto tiempo está asegurada su eficacia?
• La eficacia contraceptiva de un anillo se puede conservar, como máximo, durante una semana más de las tres habituales, si bien no es conveniente confiar en esta posibilidad. Si el anillo permanece introducido durante un período superior a cuatro semanas, su eficacia contraceptiva se puede reducir y resulta necesario excluir la posibilidad de un embarazo antes de introducir un nuevo anillo.
¿Y qué sucede si no se extrae?
• No existen estudios al respecto, dado que se trata de una eventualidad realmente improbable. En cualquier caso, las características del anillo anticonceptivo (superficie lisa y no absorbente, poco adecuada para la colonización por parte de bacterias) permiten excluir el riesgo de sufrir el temible síndrome de "shock" tóxico, grave complicación que se presenta en algunos casos de permanencia prolongada de cuerpos extraños (tampones y, más raramente, diafragmas) en el canal vaginal. El anillo está constituido de etileno vinilacetato, material hipoalergénico, biocompatible, que ya se utiliza ampliamente en el campo médico.
¿Se puede expulsar involuntariamente el anillo?
• Es muy difícil. La vagina está rodeada por franjas musculares y la mucosa está formada por una serie de rugosidades. Esto hace que el anillo permanezca en su sitio espontáneamente, sin contar con que su flexibilidad le permite adaptarse a la pared vaginal.
• Durante los estudios clínicos, únicamente el dos por ciento de las mujeres refirió episodios de expulsión espontánea. En cualquier caso, si se llegase a expulsar el anillo, se puede introducir uno nuevo inmediatamente. Si permanece fuera de la vagina durante más de tres horas, su eficacia contraceptiva puede reducirse. La mujer debe volver a introducir el anillo en cuanto se acuerde de hacerlo, y también debe utilizar un método de barrera durante los primeros siete días.
¿Existen contraindicaciones?
• Las contraindicaciones son las mismas que en el caso de la píldora. No pueden utilizar este método las mujeres que padecen hipertensión arterial, cardiopatía isquémica, patologías trombo-embólicas, diabetes con complicaciones vasculares y cefaleas graves.
• También están excluidas las mujeres que han sufrido enfermedades hepáticas y las fumadoras, sobre todo a partir de los 35 años. La obesidad también constituye una contraindicación.
• ¿Por qué es diferente?
• ¿Cómo se usa?

